¿Hay algo más fascinante y enigmático
que la cultura del Antiguo Egipto?
Es bien sabido que esta civilización
captó la atención de todo el que se acercaba a ella desde tiempos inmemoriales.
Hasta los griegos quedaron cautivados por su cultura y sus monumentos. El
mismísimo Heródoto dijo: «Egipto es un don del Nilo» y quedó tan impresionado
con todo lo que vio que le dedicó el Libro II entero de sus Historias.
A lo largo de los años, la curiosidad
por esta antigua civilización atrajo a famosos arqueólogos que fueron
descubriendo su historia, sus enigmas y sus tesoros. La gran explosión se
produjo con el hallazgo de la tumba de Tutankhamón. Un descubrimiento que
fascinó al mundo entero no solo por la riqueza de los tesoros y el gran ajuar
funerario, sino también por la “terrible maldición” que dotó al Antiguo Egipto
de una magia misteriosa e irresistible.
La fantasía se desató y comenzaron
las historias y películas de momias que resucitan o acaban con la vida de las
personas que las desentierran por ser portadoras de maldiciones letales. Ese
magnetismo entre la vida y la muerte que los egipcios emitían sedujo a la
humanidad. Comenzó a ahondarse en el tema y se descubrió lo importante que era
la vida en el Más Allá para ellos. Salió a la luz el Libro de los muertos
y los procedimientos funerarios. La momificación es algo que hoy en día sigue
suscitando interés. La gran mayoría se pregunta: «¿Cómo podían conservar un
cuerpo de esa manera y que haya llegado hasta nuestros días?»
La religión egipcia es sumamente
intrigante, mucho más de lo que parece ser a simple vista, basta con
profundizar para llegar a verdades muy profundas que no se alejan tanto como
podríamos creer de las religiones o creencias y teorías que existen hoy.
Los egipcios eran conocedores de
grandes secretos que podrían dejarte horas reflexionando. Eran mucho más
místicos de lo que se pudiera imaginar.
En cuanto a la vida cotidiana, hay
mucho por explorar aún, pero hay tantas cosas que os sorprenderían… Estoy
deseando que la egiptología y la arqueología consiga profundizar más en ese
tema para poder entender cómo vivían. Incluso los detalles más insignificantes
te hacen plantearte si muchas de las cosas que consideramos hoy en día como
algo novedoso existían ya en aquella época. Por ejemplo, las chanclas de dedo, ellos
ya las usaban. Había sandalias de junco, de papiro, de oro, de fibras
vegetales…
O por ejemplo, el primer “cepillo de
dientes” lo inventaron ellos. Data aproximadamente del 3500 a.C. Estaba
fabricado a partir del árbol Salvadora Persiza, del cual se arrancaba
una pequeña rama que se mordisqueaba por un extremo hasta dejar sus fibras
suaves como un cepillo.
¿Interesante, no? Y así podríamos
estar horas y horas investigando y descubriendo cosas que desconocíamos.
Yo tengo mi pequeña colección de
libros y enciclopedias sobre Egipto que van aumentando con los años.
Concretamente por mi cumpleaños recibí estos dos nuevos ejemplares.
Ya sabéis que mi última novela ya la
terminé, pero no es más que el preludio de muchas otras que vendrán tras ella.
Seguiré perdiéndome entre páginas para descifrar enigmas, faraones perdidos o
desconocidos, la vida cotidiana, su forma de ver la vida y de vivirla,
etcétera. Todo ello no solo porque me fascina descubrirlo, sino para
compartirlo con vosotros a modo de novela y seguir tendiendo ese puente entre
esta antigua civilización y vosotros a través de historias profundas y de
aventuras.
Además, hace poco adquirí un
diccionario de jeroglíficos. ¡Fue todo un hallazgo! Es prácticamente el único
que existe en español y quedaban muy pocos ejemplares. Así que en cuanto lo vi,
no lo pensé y me lancé a comprarlo antes de que fuera tarde. Tengo pensado
retomar el curso de escritura jeroglífica que empecé hace unos años, solo
espero encontrar el momento adecuado. Me encantaría poder escribir mis propias
frases en egipcio antiguo, concretamente en el clásico, para mis novelas. Ya
sabéis que siempre hay enigmas o pistas que descifrar en la aventura. Así que…
¡quién sabe! En esta última novela me lancé a descifrar dos cartuchos con lo
que había aprendido y más o menos recordaba. Ya os contaré este tipo de
anécdotas cuando todo salga a la luz.
Sé que en estas fechas hay unos
cuántos de viajes turísticos programados para Egipto porque es una fecha ideal
en cuanto a las temperaturas para poner pies en el desierto y recorrer los monumentos
clave. Por cierto, hoy día 22, concretamente se da el famoso momento de alineación
solar en el templo de Abu Simbel, un evento único dotado de una magia especial.
Sé que muchos de vosotros aprovecháis el otoño para hacer este viaje a la
tierra de los faraones e incluso que algunos le sacáis provecho a la ruta y os
acercáis también a Marruecos. Os deseo un maravilloso viaje por estas
fascinantes tierras a todos los que os encontréis precisamente en estas semanas
por allí. De seguro que algo mágico de la visita quedará en vuestras almas para
siempre. Que el brillo del Astro Rey sobre las dunas os acompañe.
Para
cualquier duda o consulta:
contactonuriaelisabeth@gmail.com




















